En la era del multitasking y el trabajo full time (o casi), el deporte se ha convertido en el refugio de muchas personas que encuentran en la actividad física un modo propicio para escapar por un rato de la rutina laboral y de las exigencias que impone la vida cotidiana. Desde jugar al fútbol con amigos una vez a la semana, disputar unos sets de tenis los sábados por la mañana, anotarse en un gimnasio, en un curso de buceo ver esta web  (que literalmente permite sumergirse en otro mundo), o en clases de yoga; todo vale. Y teniendo en cuenta esta creciente popularidad (son cada vez más las personas que quieren cuidad su salud y mejorar su silueta), surge una realidad paralela: en sus múltiples expresiones, el deporte se ha convertido en una excelente oportunidad de negocio.

Ahora bien, como dice la abuela, no se trata de “soplar y hacer botellas”. Iniciar un negocio relacionado al mundo del deporte, por ejemplo abrir un centro deportivo, exige tener en cuenta una multiplicidad de factores que repasaremos aquí, comenzando por algunas nociones de orden general. Por ejemplo, la importancia de escoger un sitio adecuado para el centro deportivo. En este sentido, es fundamental realizar un plan de negocio previo y una debida investigación, para saber si la propuesta del centro deportivo se ajusta a la zona elegida. Algunas preguntas que el emprendedor debe hacerse: ¿Hay en el barrio otros centros similares? ¿La zona es de fácil acceso y dispone de una buena llegada de transporte público? Cuestiones que aplican a casi cualquier negocio, y que también son fundamentales a la hora de abrir un centro deportivo. Sin embargo, aquí entra en juego otro factor: el emprendedor debe también tener en cuenta que existen centros deportivos públicos, los cuales también serán su competencia.

Avanzando hacia los asuntos más específicos del rubro, será esencial contar con un equipo de instructores profesionales que, hay que decir, serán una variable que determinará la permanencia de tus clientes. Por ejemplo, una escuela de buceo profesional como Dive Center debe exhibir el aval de PADI, la Asociación Profesional de Instructores de Buceo, dato que da cuenta de la fiabilidad de este centro. Y un gimnasio deberá contar con instructores que den muestra de su experiencia en el área, siempre dispuestos para guiar a los clientes durante la práctica deportiva. En este orden, hay que decir que un centro deportivo (sea cual fuere) puede contar con hermosas y completas instalaciones, aunque nada de ello servirá si los instructores no son de calidad, además de atentos, por supuesto.

Una buena idea para participar en este rubro es acudir al modelo de franquicias, siendo particularmente aconsejado para quienes observan en este sector un buen potencial (de hecho lo tiene), aunque no cuentan con la experiencia necesaria en la gestión y armado de centros deportivos. Optar por el pago de un canon de entrada a una franquicia del rubro suplirá todas aquellas falencias, pues la misma ofrecerá toda la experiencia que ostenta, además de su marca. En este terreno también es posible acudir a consultoras especializadas en el área, y diagramar un plan de negocio independiente (ya no de la mano de una franquicia, aunque con el asesoramiento debido).

Como fuere, de la mano de un servicio de asesoría especializado en el área, o bien con una franquicia, será fundamental que el centro cumpla además con las condiciones de seguridad necesarias, además de disponer de un servicio médico accesible para atender en caso de urgencias.

Como vemos, el deporte se postula como un buen negocio. Y una vez vista la oportunidad, lo cierto es que hay que tener en cuenta múltiples factores para el eficiente desempeño del centro deportivo. En una próxima ocasión hablaremos de la fidelización, una variable clave en este tipo de proyectos.